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Política y paz | Una sola humanidad | Espiritualidad | Sociedad | Tierra sagrada




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> Artículos / Sociedad

Coronavirus

4 de Marzo de 2020
Llamaron a la puerta y no abrí, porque hablaban en chino. Llamaron a la puerta y no abrí, porque tenían los ojos rasgados. Llamaron a la puerta y no abrí, porque parecían italianos. Llamaron a la puerta y no abrí porque eran de aquí, pero estaban blancos, parecían enfermos…

Nadie me ha contagiado el nuevo bicho. La fiebre no me ha subido. El virus ha pasado, la humanidad ha superado la pandemia, pero ahora estoy solo, harto de mí y de todas las veces que no abrí puerta y de todas las ocasiones en que sólo fui para mí  y mis infundados, descontrolados y mezquinos miedos.

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Sólo una

4 de Marzo de 2020
“Unidas Podemos” quiere cambiar el concepto de “madre” por el de “persona gestante”, pero la formación morada se ha olvidado de los poetas. ¿Cómo quieren que escriban versos a “la persona que gesta”?, ¿cómo quieren que prescindamos de la primera palabra tras el balbuceo?, ¿cómo quieren que saldemos con esa “persona que gesta” la mayor deuda de todos los tiempos...?

Tanta modernidad puede ahogar la rima, puede hacernos olvidar el susurro de la otra gran Madre, por nombre Naturaleza. Unidas podemos volver a las leyes superiores, a los principios naturales que no cambian, ni con los gobiernos, ni con los tiempos. No sé quien es esa "persona que gesta". Desconozco el último y rompedor invento, sólo pedimos un pecho henchido de dulce leche y puro amor para los niños y niñas del mañana.

Después de mucha noche, España se pinta hoy con el color de la esperanza. Saludamos y apoyamos, como no podía ser de otra forma, al nuevo gobierno de progreso, pero por favor la sagrada madre al margen de cualquier disputa.

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Aceptología

4 de Marzo de 2020
No nos revelamos, aceptamos. La vida es infinitamente sabia y sólo nos acerca lo que necesitamos. A veces el mensaje no viene en papel charol. Por mucho que nos cueste comprender, nada que nos ocurre viene de la mano de la casualidad. Esa señora no existe. Esta respetable señora nos la hemos inventado, para explicar lo que se nos escapa, para no asumir lo que no deseamos.

Por más que nos cueste aceptarlo, la punzada es la precisa, la llaga tiene un diámetro ya diseñado, el golpe arrastra siempre la fuerza calculada… Incluso el accidente lo colocó nuestra propia inconsciencia en el camino. Al final de ese camino, tras la plena aceptación de cuanto nos sobreviene, un día el amanecer despertará con toda su luz. Hemos paseado mucho con "la señora Casualidad" y ahora toca despedirla, afrontar lo que nos viene, a sabiendas de que es lo que nos corresponde. La infinita Inteligencia tras la maravilla de la Creación, no deja nada al albur de esa señora caprichosa.

La pomada de la comprensión nunca caduca. Escribimos a la búsqueda de una verdad que aflore y dicte, de paso también calme. Ni el grito, ni el puño rasgarán jamás nuestra noche. Es el alma en los labios callados, es la oración silente la que nos acompañará siempre hasta el dulce, cálido y amoroso abrazo del sueño.

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"Impeachment"

17 de Febrero de 2020
Tan espabilado para unas cosas y tan cándido para otras. Aquí nadie puede eludir responsabilidades, por más que sus correligionarios cierren filas en torno al despropósito, por más que fracase el "impeachment". Sorprende que entre su elenco de asesores no haya quien le informe debidamente. Sorprende que no hay quien le susurre que tamaño daño a la Madre Tierra y a las relaciones humanas no queda indemne, que hay otro Tribunal que jamás nadie ha logrado comprar, que jamás se ha vendido, ni se venderá.

Quiso hacer grande a su nación y la degradó, pues el orgullo, la falta de solidaridad y la agresividad nunca son motivos de satisfacción. Sorprende que entre su ejército de juristas nadie le haya hablado de que habrá de rendir cuentas en Superiores Instancias y que allí no valen sobornos, ni artimañas. Otros aparentemente tan poderosos como él, allí Arriba cobraron su auténtica dimensión de pequeñez humana.

Mientras que lleguen esos citas sumarísimas que sea la ciudadanía Norteamérica la que le deje a este señor en su casa o campo de golf, tras las elecciones que ya se acercan. ¡Así sea por el bien de su nación, por el bien del planeta y su entera humanidad!

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Otra suerte de vacuna

17 de Febrero de 2020
Los ojos rasgados no son amenaza. Han sido y sigan siendo bienvenidos. Somos para irradiar paz, sobre todo cuando la inquietud se propaga. ¿Qué se esconde tras las mascarillas que se agotan por doquier, que no paran de fabricarse? Nuestro verdadero adversario puede llegar a ser nuestro propio y paralizante miedo, no la tranquila familia oriental del atiborrado bazar del barrio, ni siquiera el último virus que se propaga con gran terquedad.

Los abrazos que no nos regalaremos, las manos que no nos daremos en el Movile de la ciudad condal, son la oportunidad que perderemos también para hacer de éste un mundo más fraterno. Tanta cuarentena, tanto trasatlántico varado, tanta limitación de movimientos…, aumentan la brecha humana. Una cosa son las medidas racionales acordadas en origen, provincia de Wuhan, y otra muy diferente es la pandemia del temor que se propaga por doquier, con cierre de fronteras, suspensión de vuelos, recelos con respecto a la comunidad china…

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Gracias Joaquín Phoenix

17 de Febrero de 2020
La nueva conciencia no conoce barreras, se infiltra por doquier. Alcanza los estrados más preciados y privilegiados, allí donde se citan los más potentes focos. Lo hace además con humildad, economía y elegancia. La parafernalia da lugar también a instantes auténticos, únicos. Lo auténtico y por lo tanto lo sagrado, tienen la facultad de abrirse espacio, sin codazo alguno, en medio de todo el artificio y postureo.

Este señor tiene toda la pinta de haber sido un tremendo golfo, tal como él mismo deja entrever en su discurso. Pero también son tremendas sus ganas de ser útil al mundo. El futuro franco y noble ganará siempre por goleada al pasado caído y oscuro. Parece que cada uno de sus sobrios gestos quisiera dar constancia de un profundo y real arrepentimiento. Esa suerte de sincera humanidad, que en un momento de su itinerario vuelca hacia la Luz, nos toca y gana.

"He sido un sinvergüenza toda mi vida... He sido egoísta, a veces he sido cruel... Estoy agradecido a quienes me habéis dado una segunda oportunidad". Valioso testimonio. En su debido tiempo y lugar, todos urgimos de la catarsis. La catarsis es la perfecta encrucijada a la que la Vida nos aboca para poder dar otra orientación a nuestros pasos. Da gusto cuando a esa catarsis es acompañada de oportunas cámaras que distribuyen después la señal por todo el mundo.

Gracias Joaquín Phoenix por tu honestidad y valentía: "Si usamos el amor y la compasión podemos implementar un sistema que beneficie a todos los seres sintientes y al medio ambiente."

http://youtu.be/4Lfi0SQBSEg

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Agotaré mi aliento

17 de Febrero de 2020

El Congreso abre por tercera vez la expectativa de una ley de eutanasia.

Nunca prohibir; cada quien es libre de poner punto final a sus días en la carne, por más que a luz de las Leyes Divinas ello constituya un error. Nunca prohibir porque la Ley del libre albedrío es siempre soberana, indispensable para la evolución, sin embargo tampoco se deberá fomentar la eutanasia desde instancias de la Administración.

El Estado jamás penalice, pero se quede también al margen de tales cuestiones de íntima conciencia. Libertad siempre, pero podamos avanzar hacia mejores usos de esa libertad. El buen morir no vendrá de una inyección letal que rompe todas las programaciones y los pactos y que acarrea además consecuencias imprevisibles en la vida post-mortem.El “buen morir” es también paz y serenidad en compañía de los seres queridos y puede venir de la sana aceptación de lo que nos corresponde. El “buen morir” no lo representa necesariamente la eutanasia, sino la esperanzada y altruista resignación ante el lastre que hemos ido recogiendo por nuestros caminos. No conviene adelantar unas manecillas siempre sujetas a una precisión que nos desborda. El “buen morir” es también esperar a que esos brazos tiernos de la muerte vengan a recogernos en el momento acordado.

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Nunca ofender

17 de Febrero de 2020
Derecho a ofender nunca. A argumentar, impugnar, objetar, contradecir, refutar…, siempre. A ofender jamás. Razonando se consagra nuestra humanidad. Razonar nos eleva, ofender siempre, en toda circunstancia, nos denigra. La ofensa niega la chispa divina de la que absolutamente todo ser es portador. Faltando pretendemos apagar esa chispa, pero es un tremendo error, porque esa chispa es divina, es de Dios y jamás podremos contra ella.

El mayor criminal del mundo no merece ser faltado; merece ser denunciado, que es algo bien diferente. Con la denuncia yo expongo lo terrible de su comportamiento, le expongo a su propio error contra la Ley Universal de la Solidaridad y el Amor. Con el insulto cierro el paso a su necesaria y siempre deseable redención.

Acallar la ofensa que quiere brotar de nuestro astral inferior, es un signo de evolución. Denota el creciente control de nuestra alma sobre nuestra condición inferior, o en términos más concretos de nuestro cuerpo mental superior sobre nuestro cuerpo emocional sumido en baja vibración.

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Morir en paz

17 de Febrero de 2020
Puedo pedir paz, pero nadie me puede dar la paz. Nunca ha estado a la venta. La paz, por mucho que queramos, no puede ser otorgada, a lo sumo, en alguna medida, contagiada. La paz sólo puede ser una conquista del alma, nunca una prebenda del Estado.

Durante los últimos siglos hemos debido salir a la calle a reclamar derechos cabales y razonables, pero hay reivindicaciones íntimas que nunca podrán satisfacer las instancias de gobierno. La paz es un logro íntimo. Si media el dolor puede ser heroico, pero en ese desafío habremos de estar solos, no entra la Administración.

La pancarta tiene sus grandes limitaciones sobre todo cuando hemos de observar nuestro estado de cuentas. Habíamos quedado que ninguna hoja se movía sola, nuestro deshojar, nuestro padecimiento tampoco será aleatorio. La casualidad no existe, la punzada del dolor jamás es casual ni durante, ni al final de nuestros días. Asumirlo y vivirlo en paz es camino de virtud y probación.

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"Querida Amazonía"

17 de Febrero de 2020

Sacerdocio y mujer

Una madre del brazo es privilegiada forma de revivir sin premura la ciudad, de exprimirla hondos recuerdos, de explorar gratas novedades. El andamiaje exterior y los grandes toldos que esconden nuestra catedral no restaban un ápice de su original belleza interior. El soleado domingo se preocupó de encender para la hora todas las alargadas cristaleras. El órgano gigante añadía la restante solemnidad. San Martín no dolía. El caos de la gran arteria urbana abierta en canal quedaba lejos.

La reforma de la arquitectura exterior bien pudiera ir acompañada de los imprescindibles cambios por dentro. La piedra no puede envejecer si acoge un siempre renovado Espíritu. Podemos invertir muchos millones en nuevas fachadas sin lograr frenar anquilosamiento. No alcanzo a comprender por qué el Papa Francisco no da luz verde al sacerdocio de las mujeres, ni siquiera en la remota selva.

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Las huelgas eran antes

30 de Enero de 2020

Ante la convocatoria de huelga del día 30 de Enero en Euskadi

Enero ya es de por sí suficientemente frío. Sorprende cuanto menos la combativa cita de los sindicatos abertzales en los estertores del primer mes. Cualquier tiempo pasado fue infinitamente peor. El noble anhelo de mejora de las condiciones de las clases más desfavorecidas, puede tener más que ver con al análisis del contexto, con la ponderación y la responsabilidad que con la fácil algarada.

Las huelgas eran antes, cuando las clases estaban abocadas a luchar, cuando el capital optimizaba dividendos por encima de cualquier otra consideración, cuando los abismos de diferencias sociales, cuando patrono y trabajador habitaban galaxias y mobiliarios diferentes. La huelga era un último e irremediable recurso, cuando las horas de trabajo nunca se acababan y no había otra forma de hacer valer un cabal reclamo; cuando era inevitable tener la injusticia y la opresión en frente, cuando el obrero se la jugaba y arriesgaba bastante más que un día sin sueldo.

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Deus non vult

20 de Enero de 2020
No sabemos si el general Soleimani era en verdad terrorista. Sus bolsillos y los de sus correligionarios colmados de granadas se podrían incluso limitar a lo anecdótico. Lo que sí nos consta es que todos somos un poco terroristas desde el momento en que ponemos un interrogante encima de nuestro hermano que se inclina ante otro altar o abre al alba otro libro sagrado o ayuna en un calendario diferente al nuestro. El terrorismo es un estado del alma, un pavor enraizado, un exilio de nuestra Esencia, no un expediente de la CIA.

Al general iraní nadie tenía derecho de privarle de su aliento, entre otras poderosas razones porque su asesinato nos acerca a un fuego planetario incontrolable. En realidad, no es sólo Trump el que en supremo estado de ignorancia nos pretende llevar al borde de una nueva conflagración mundial, es el inconsciente colectivo de quienes siguen viendo enemigos por doquier. Es el alma compartida que bajo cada turbante observa un peligro; es el olvido grupal de quienes quieren ver sólo su país, su religión, su raza grandes y que aún no han comprendido que todos unidos constituimos una grandeza superior, formamos una variada, entrañable, irrepetible e infinitamente amada humanidad.

> Artículos / Tierra sagrada

Estancia en la Casa del Sol (Alcanar). Enero 2020

20 de Enero de 2020
Hay mares que no rugen, que de tanto descansar olvidaron moler las piedras. Hasta la playa de cantos llega el aroma de las naranjas. Hay árboles que no crecen, que ofrendan miles de soles cargados de zumo y de vida. Hay abuelos de los que estaría siempre bebiendo el jugo de su mirada, pues tal es el pozo de bondad y vitamina que desbordan. Hilo conversación para contagiarme, para embeberme de su paz inmensa.

Escribo desde la sala de meditación a donde tantas almas peregrinaron, donde tantas almas han despertado y nacido a una nueva vida. Retengo el instante privilegiado. Cuando todo calla, abro el teclado. Intento que esta noche tan cálida no me envuelva sólo a mí. Trato de frenar el sueño, de no olvidar que aquí vinimos en grupo, decididos a compartir todo néctar divino, todo instante embriagador.

> Artículos / Sociedad

Camus

20 de Enero de 2020
Paradojas de la vida, feliz de que se acabe la batería, de cerrar el ordenador sin dolor de conciencia, de abrir el libro sin pesar por no seguir trabajando.

Debiera compensar más la escritura con la lectura, el compartir con el recibir, el pontificar con el aprender… Viajo en el tren de Barcelona a Donosti y todos en el vagón tienen sus pantallas abiertas, pero no envidio a nadie. Guardo a Albert Camus en el fondo de mi mochila.

Su gabardina "progre" y perenne cigarro no se ajusta a los cánones de profeta de la nueva era y sin embargo se prodigó en sentencias como ésta que no da lugar a dudas: “Incluso mis rebeliones estuvieron iluminadas por la luz. Fueron casi siempre, y creo que lo puedo decir sin engañar a nadie, rebeliones para todos, y para que la vida de todos se elevara hacia la luz”.

En el tiempo de la post-guerra, de las fuertes y escoradas ideologías Camus esgrimió valores. Siempre iremos en pos de quienes, antes que nosotros, buscaron por encima de todo, la belleza, la verdad y el compromiso. El hijo de los “pies negros”, el eterno inconformista, el valiente que se plantó ante Sartre, el enamorado del desierto… se aplicó con denuedo. Somos también deudos de su legado.

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PORTAL DORADO INICIA NUEVA ETAPA EL 1 de FEBRERO

20 de Enero de 2020

www.portaldorado.com

La andadura de Portal Dorado se inició en un tiempo en el que increíblemente no existía Facebook, ni Instagram, ni redes sociales. El 1 de Febrero del 2001 cargábamos aún con unos pesados móviles que ocupaban todo el bolsillo. Internet no era océano, sino apenas un pequeño charco y las webs de espiritualidad abierta y universal se contaban con los dedos de la mano.

¿Renovarse o morir? Elegimos renovarnos, porque no terminamos de creer en una muerte que en realidad no existe. Elegimos reinventarnos, sobre todo porque nunca muere el anhelo y la voluntad de construir un mundo diferente, más fundamentado en el compartir y el cooperar. Volvemos con diseño nuevo y más rápido y poderoso editor; con el mismo anhelo se servir a esa Trama Superior, a ese Plan Divino que nos desborda, a ese elevado ideal de fraternidad humana.

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El invento de la nada

19 de Enero de 2020
Nunca logró ni sólidas bridas, ni carro lo suficientemente ancho y confortable para llevarse a algún inmortal desorientado. No dio siquiera con el estrecho asidero de la mínima confianza. La nada nunca se llevó a nadie. Sólo nosotros, en nuestra supina ignorancia le concedimos esperanza. Sólo hizo prosélitos en medio de tiempos caducos y cafés aburridos; sólo ganó el guiño de Jean Paul Sartre y otros filósofos ya del despiste, ya del olvido.

Como la Luz brillaba siempre remota e invitaba a renacer, al esfuerzo y la forja humana, inventamos la nada. ¿Durante cuánto tiempo le dimos aliento, echamos a sus heladores brazos los seres queridos que partieron?

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Febrero sin nostalgia

3 de Enero de 2020
Felizmente el tiempo de las crudas confrontaciones está expirando. No es hora ya de ningún Frente, ni tan siquiera con mayúsculas, ni tan siquiera si es popular. No idealizaremos aquel Febrero del 36. Rezumaba todavía mucha inquina. La gasolina se regalaba y regaba en aquel invierno imposibilitado de templar el futuro. Poco faltaba para que se oscureciera el cielo y el humo despuntara del campanario de tantas iglesias. Sin embargo, desde entonces no había alcanzado el poder ninguna otra alianza de las fuerzas progresistas. Éstas serían sencillamente las que apuestan porque la historia avance, porque no se duerma en los marchitos laureles de la imposición, la injusticia y el abuso.

Esta historia sería insistente, tozuda, rítmica. Cada cierto tiempo volvería, nos presentaría un escenario semejante para recordarnos que lo podemos hacer mejor. Entonces, en aquella tan fallida como querida revolución nuestra, tan cargada de ignorancia, precipitación e imprudencia, apenas había fuerzas capaces de equilibrar unos extremos que se crecían. Pero quizás la sonada y fracasada intentona no lo fue ni en balde, ni para siempre. ¿Y si volviéramos nosotros también con la historia, con diferentes rostros, con una ignorancia más sanada, con diferentes roles para afirmarnos en que seremos capaces de superar los errores de otrora?

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Navidad en tiempos de Amazon

22 de Diciembre de 2019
Llegamos a pensar que nos la habían robado entre celofán estampado de "Felices precios", secuestrada a la carrera, en un carro de compra con destino a una triste noche de chistes de poco gusto, sobrecargada de champán; que la habían fulminado por anuncios de comprar y más comprar. Llegamos a pensar que nosotros mismos la habíamos asfixiado bajo la gabardina del "progre" que llevamos dentro, orgullo intelectual que va derribando lo entrañable que se cruza en su camino, credo que nos imponía sentar distancia de cuanto relucía desde el hogar.

Pero no, aún sigue ahí, algo asustada entre tanto deslumbre de neón, algo descolorida de olvido, algo apagada por la lejanía de su estrella. Aún llama a nuestra puerta, aún podemos insuflarle ternura, magia, inocencia. Aún podemos sobre todo imbuirla de un sentido sincero y austero.

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Unidos por la Tierra

12 de Diciembre de 2019
Los grandes generadores a duras penas logran subir unos grados la temperatura de ese pequeño y frío “planeta” rectangular. Es la Cumbre Social del Clima anclada en un aparcamiento de la Universidad Complutense de Madrid. Sentados en las frías sillas de plástico, nadie se desprende de su abrigo. Mucho voluntarismo en medio de condiciones muy militantes. El amarillo es el fondo de toda su adusta cartelería sin concesiones. Rigor de militancia en la gran carpa sobre el duro asfalto, tímido calor revolucionario que no termina de contagiar más allá del ámbito antisistema. Por la ciudad universitaria la mayoría de los estudiantes no han trucado apuntes y libros por pancarta. La revuelta del clima no vacía las aulas durante la Cumbre.

La otra Cumbre, la oficial está en boca de todos. Duras críticas a las grandes empresas que subvencionan el magno evento y a la vez aumentan sus beneficios con el desarrollo de proyectos extractivos sin medida y contaminantes. Escucho los duros testimonios de las mujeres chilenas a las que el Estado ha dejado tuertas por tratar de empujar el país hacia delante. Asombro también ante el coraje de las palabras de la hija de Berta Cáceres. La líder ambientalista e indígena hondureña fue asesinada hace tres años, no sin antes soltar aquella frase premonitoria “Dar la vida por la defensa de los ríos, es dar la vida por el bien de la humanidad y este planeta”. “El capitalismo es contrario a la vida”, también fue otra contundente sentencia de esa mujer generosa que sabía que no alcanzaría los cincuenta años. Su lema esencial también podría ser el de todos esos militantes alternativos enfundados en sus parcas oscuras, blindados en sus ideales. Todo empuja un poco en el túnel del tiempo, cuando no salíamos de esas críticas afiladas, de esos inviernos y sus carpas de batalla.

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Ser el cambio

26 de Noviembre de 2019
La toma de conciencia solidaria puede ser a menudo un ejercicio más de detenerse, serenarse y adentrarse que de movimiento y agitación. La empatía no nos lleva inequívocamente a la calle y a la pancarta. La pancarta tiene sus evidentes límites a la hora de transformar el mundo y las relaciones humanas. No tanto pasearla como encarnarla. No tanto gritar la consigna sino integrarla, ser testimonio de lo se proclama a los cuatro vientos, entre otras cosas porque, de vuelta de su recorrido, los vientos siempre acaban pidiéndonos cuentas.  No necesariamente activismo, sino “seísmo, o como diría Ghandi “ser nosotros el cambio que queremos ver en el mundo”.

Pueden tocar o no la aldaba, que el reclamo será primeramente interior. La empatía con respecto a quienes sufren no implica después necesariamente una exteriorización. “¿Qué estás haciendo tú?” Me preguntan por “washapp” en un mensaje/cartel contra la violencia hacia las mujeres que firma, entre otras entidades, el Gobierno de Navarra. Quisiera hacer más, pero hoy por hoy me retiro, respiro y me reitero internamente en favor de quienes padecen, pido igualmente para que se arríen todas las manos amenazantes. Estamos haciendo todo lo que podemos. Es preciso poner todo cuanto esté a nuestro alcance para erradicar esa lacra, es preciso comprometerse en la urgente causa contra el maltrato de la mujer, pero tenemos delante legión de empeños. En realidad, no hay plazas, ni avenidas para tanto anhelo. Hay también otras apremiantes causas que requieren nuestra atención y compromiso. No deberíamos entrar en la peligrosa espiral de pedirnos cuentas los unos a los otros por nuestros grados de respuesta.