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Sociedad

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Milagrosa vacuna

15 de Mayo de 2020
La carrera está abierta, pero no sabemos dónde nos llevará. Laboratorios de todo el mundo corren desesperadamente tras esa vacuna milagrosa, pero el verdadero milagro consistiría quizás en detener nuestros pasos colectivos y pulsar un "pause" serio y responsable; sería empezar a tomar profunda conciencia de en qué hemos errado.

La solución final a la pandemia planetaria no puede ser el pincho en vena. Ha de tener más que ver con mirarnos a nosotros mismos, sincerarnos y observar de qué forma hemos conculcado las Leyes Naturales. Tiene que ver más con la exploración de una nueva vida en armonía con los Reinos animal, vegetal, mineral, por supuesto humano que nos rodean. Necesitamos que alguien nos hable de unos temores que minan salud, paz y mañana, que algún “influencer” glose la “vacuna” gratuita y sin ningún efecto secundario que representa el contacto con el sol, el agua y el aire, sugiera unos hábitos naturales que nos cargan de defensas.

Coto al telediario

5 de Mayo de 2020
Siempre fuimos partidarios de mantener el hilo de comunicación con el mundo. Para ser uno con la humanidad es preciso saber de sus avatares. Siempre defendimos unas dosis, siquiera homeopática, de noticias de buen origen. Nunca pregonamos ventanas cerradas a la realidad, tan a menudo lacerante, que viven nuestros hermanos. La iluminación de “tatami” de espaldas al sufrimiento del mundo no es lo que las Grandes Almas precisamente nos sugieren. El incienso necesita de los humos, el Cielo de la Tierra y la Vertical ser atravesada por la horizontalidad.

El "Tai Chi", otro regalo del confinamiento

28 de Abril de 2020
No sé cómo me privé de tanto y tan amable trozo de existencia. He devuelto la voz a un cuerpo preso y mudo. Durante toda mi vida sólo se expresó la mente; larga, terrible, implacable dictadura que por fin ha cedido en estos días de pandemia. Estoy aprendiendo un nuevo lenguaje, una expresión callada, olvidada que prescinde de teclado y pantalla, que no me clava por horas en una silla. Siquiera un poco tarde, me estoy iniciando en el habla del cuerpo libre, un verbo lleno de paz, poesía y gozo.

Nadie se sonría: estoy aprendiendo “Tai Chi”. Más vale ahora que nunca. La encina junto mi casa al principio se mofaba de mí y de mis movimientos torpes. Quebraba su armonía de serena estampa, pero yo creo que constata ya mi terca voluntad y mejoras. Me ve acudir dos veces al día con la “tablet”. A la mañana y al atardecer completo la serie entera.

De la crisis haremos una esperanza (I)

15 de Marzo de 2020

Otra mirada sobre la pandemia.

No estamos encerrados; nos hemos dado un tiempo para vislumbrar una civilización más consciente y respetuosa. No estamos encerrados, estamos alumbrando un mundo nuevo, estamos recapitulando en qué hemos errado, cómo lo podemos hacer mejor. Hemos llegado a un punto crítico y estamos reconsiderando nuestra forma de vida en el pasado.

Los tabiques eran mera ilusión. No estamos encerrados porque estamos unidos, porque estamos más centrados, porque hemos trazado una unión interna de corazones, estamos pensando los unos en los otros, sintiendo cada quien desde su rincón la fuerza de la Comunión.

Zaldíbar

4 de Marzo de 2020
Por mucho que no compartamos las creencias del otro, éstas serán siempre tierra sagrada, más sagrada aún si cabe cuando estas creencias son ampliamente compartidas por el conjunto de la población. Nos libraremos de cuestionar por lo tanto la decidida voluntad del Gobierno Vasco y de la inmensa mayoría de la ciudadania vasca de encontrar los cuerpos de los dos trabajadores accidentados en el corrimiento del vertedero de Zaldibar.

El supremo respeto en un país libre no implica sin embargo abstención de manifestar opinión sobre el asunto, siempre y cuando emane de una noble voluntad y consideremos que este criterio aporta su pequeña carga de liberación y emancipación. No es fácil presentar un parecer diferente cuando median muy profundos y extendidos sentimientos, por ello todo el tacto ha de ser poco.

Coronavirus

4 de Marzo de 2020
Llamaron a la puerta y no abrí, porque hablaban en chino. Llamaron a la puerta y no abrí, porque tenían los ojos rasgados. Llamaron a la puerta y no abrí, porque parecían italianos. Llamaron a la puerta y no abrí porque eran de aquí, pero estaban blancos, parecían enfermos…

Nadie me ha contagiado el nuevo bicho. La fiebre no me ha subido. El virus ha pasado, la humanidad ha superado la pandemia, pero ahora estoy solo, harto de mí y de todas las veces que no abrí puerta y de todas las ocasiones en que sólo fui para mí  y mis infundados, descontrolados y mezquinos miedos.

Sólo una

4 de Marzo de 2020
“Unidas Podemos” quiere cambiar el concepto de “madre” por el de “persona gestante”, pero la formación morada se ha olvidado de los poetas. ¿Cómo quieren que escriban versos a “la persona que gesta”?, ¿cómo quieren que prescindamos de la primera palabra tras el balbuceo?, ¿cómo quieren que saldemos con esa “persona que gesta” la mayor deuda de todos los tiempos...?

Tanta modernidad puede ahogar la rima, puede hacernos olvidar el susurro de la otra gran Madre, por nombre Naturaleza. Unidas podemos volver a las leyes superiores, a los principios naturales que no cambian, ni con los gobiernos, ni con los tiempos. No sé quien es esa "persona que gesta". Desconozco el último y rompedor invento, sólo pedimos un pecho henchido de dulce leche y puro amor para los niños y niñas del mañana.

Después de mucha noche, España se pinta hoy con el color de la esperanza. Saludamos y apoyamos, como no podía ser de otra forma, al nuevo gobierno de progreso, pero por favor la sagrada madre al margen de cualquier disputa.

Agotaré mi aliento

17 de Febrero de 2020

El Congreso abre por tercera vez la expectativa de una ley de eutanasia.

Nunca prohibir; cada quien es libre de poner punto final a sus días en la carne, por más que a luz de las Leyes Divinas ello constituya un error. Nunca prohibir porque la Ley del libre albedrío es siempre soberana, indispensable para la evolución, sin embargo tampoco se deberá fomentar la eutanasia desde instancias de la Administración.

El Estado jamás penalice, pero se quede también al margen de tales cuestiones de íntima conciencia. Libertad siempre, pero podamos avanzar hacia mejores usos de esa libertad. El buen morir no vendrá de una inyección letal que rompe todas las programaciones y los pactos y que acarrea además consecuencias imprevisibles en la vida post-mortem.El “buen morir” es también paz y serenidad en compañía de los seres queridos y puede venir de la sana aceptación de lo que nos corresponde. El “buen morir” no lo representa necesariamente la eutanasia, sino la esperanzada y altruista resignación ante el lastre que hemos ido recogiendo por nuestros caminos. No conviene adelantar unas manecillas siempre sujetas a una precisión que nos desborda. El “buen morir” es también esperar a que esos brazos tiernos de la muerte vengan a recogernos en el momento acordado.

Nunca ofender

17 de Febrero de 2020
Derecho a ofender nunca. A argumentar, impugnar, objetar, contradecir, refutar…, siempre. A ofender jamás. Razonando se consagra nuestra humanidad. Razonar nos eleva, ofender siempre, en toda circunstancia, nos denigra. La ofensa niega la chispa divina de la que absolutamente todo ser es portador. Faltando pretendemos apagar esa chispa, pero es un tremendo error, porque esa chispa es divina, es de Dios y jamás podremos contra ella.

El mayor criminal del mundo no merece ser faltado; merece ser denunciado, que es algo bien diferente. Con la denuncia yo expongo lo terrible de su comportamiento, le expongo a su propio error contra la Ley Universal de la Solidaridad y el Amor. Con el insulto cierro el paso a su necesaria y siempre deseable redención.

Acallar la ofensa que quiere brotar de nuestro astral inferior, es un signo de evolución. Denota el creciente control de nuestra alma sobre nuestra condición inferior, o en términos más concretos de nuestro cuerpo mental superior sobre nuestro cuerpo emocional sumido en baja vibración.

Morir en paz

17 de Febrero de 2020
Puedo pedir paz, pero nadie me puede dar la paz. Nunca ha estado a la venta. La paz, por mucho que queramos, no puede ser otorgada, a lo sumo, en alguna medida, contagiada. La paz sólo puede ser una conquista del alma, nunca una prebenda del Estado.

Durante los últimos siglos hemos debido salir a la calle a reclamar derechos cabales y razonables, pero hay reivindicaciones íntimas que nunca podrán satisfacer las instancias de gobierno. La paz es un logro íntimo. Si media el dolor puede ser heroico, pero en ese desafío habremos de estar solos, no entra la Administración.

La pancarta tiene sus grandes limitaciones sobre todo cuando hemos de observar nuestro estado de cuentas. Habíamos quedado que ninguna hoja se movía sola, nuestro deshojar, nuestro padecimiento tampoco será aleatorio. La casualidad no existe, la punzada del dolor jamás es casual ni durante, ni al final de nuestros días. Asumirlo y vivirlo en paz es camino de virtud y probación.

Las huelgas eran antes

30 de Enero de 2020

Ante la convocatoria de huelga del día 30 de Enero en Euskadi

Enero ya es de por sí suficientemente frío. Sorprende cuanto menos la combativa cita de los sindicatos abertzales en los estertores del primer mes. Cualquier tiempo pasado fue infinitamente peor. El noble anhelo de mejora de las condiciones de las clases más desfavorecidas, puede tener más que ver con al análisis del contexto, con la ponderación y la responsabilidad que con la fácil algarada.

Las huelgas eran antes, cuando las clases estaban abocadas a luchar, cuando el capital optimizaba dividendos por encima de cualquier otra consideración, cuando los abismos de diferencias sociales, cuando patrono y trabajador habitaban galaxias y mobiliarios diferentes. La huelga era un último e irremediable recurso, cuando las horas de trabajo nunca se acababan y no había otra forma de hacer valer un cabal reclamo; cuando era inevitable tener la injusticia y la opresión en frente, cuando el obrero se la jugaba y arriesgaba bastante más que un día sin sueldo.

Camus

20 de Enero de 2020
Paradojas de la vida, feliz de que se acabe la batería, de cerrar el ordenador sin dolor de conciencia, de abrir el libro sin pesar por no seguir trabajando.

Debiera compensar más la escritura con la lectura, el compartir con el recibir, el pontificar con el aprender… Viajo en el tren de Barcelona a Donosti y todos en el vagón tienen sus pantallas abiertas, pero no envidio a nadie. Guardo a Albert Camus en el fondo de mi mochila.

Su gabardina "progre" y perenne cigarro no se ajusta a los cánones de profeta de la nueva era y sin embargo se prodigó en sentencias como ésta que no da lugar a dudas: “Incluso mis rebeliones estuvieron iluminadas por la luz. Fueron casi siempre, y creo que lo puedo decir sin engañar a nadie, rebeliones para todos, y para que la vida de todos se elevara hacia la luz”.

En el tiempo de la post-guerra, de las fuertes y escoradas ideologías Camus esgrimió valores. Siempre iremos en pos de quienes, antes que nosotros, buscaron por encima de todo, la belleza, la verdad y el compromiso. El hijo de los “pies negros”, el eterno inconformista, el valiente que se plantó ante Sartre, el enamorado del desierto… se aplicó con denuedo. Somos también deudos de su legado.

Ser el cambio

26 de Noviembre de 2019
La toma de conciencia solidaria puede ser a menudo un ejercicio más de detenerse, serenarse y adentrarse que de movimiento y agitación. La empatía no nos lleva inequívocamente a la calle y a la pancarta. La pancarta tiene sus evidentes límites a la hora de transformar el mundo y las relaciones humanas. No tanto pasearla como encarnarla. No tanto gritar la consigna sino integrarla, ser testimonio de lo se proclama a los cuatro vientos, entre otras cosas porque, de vuelta de su recorrido, los vientos siempre acaban pidiéndonos cuentas.  No necesariamente activismo, sino “seísmo, o como diría Ghandi “ser nosotros el cambio que queremos ver en el mundo”.

Pueden tocar o no la aldaba, que el reclamo será primeramente interior. La empatía con respecto a quienes sufren no implica después necesariamente una exteriorización. “¿Qué estás haciendo tú?” Me preguntan por “washapp” en un mensaje/cartel contra la violencia hacia las mujeres que firma, entre otras entidades, el Gobierno de Navarra. Quisiera hacer más, pero hoy por hoy me retiro, respiro y me reitero internamente en favor de quienes padecen, pido igualmente para que se arríen todas las manos amenazantes. Estamos haciendo todo lo que podemos. Es preciso poner todo cuanto esté a nuestro alcance para erradicar esa lacra, es preciso comprometerse en la urgente causa contra el maltrato de la mujer, pero tenemos delante legión de empeños. En realidad, no hay plazas, ni avenidas para tanto anhelo. Hay también otras apremiantes causas que requieren nuestra atención y compromiso. No deberíamos entrar en la peligrosa espiral de pedirnos cuentas los unos a los otros por nuestros grados de respuesta. 

"Thermomix"

27 de Julio de 2019

Por más que dicen que lleva altavoces y pantalla incorporada, no me veo compartiendo oración íntima con la famosa "Thermomix", esbozando mi plegaria antes de desvainar los afilados cuchillos, en compañía de ese motor doméstico que hace furor por toda Europa.

Los robots ya han traspasado muchos umbrales. No es preciso que llamen a la puerta de la cocina. Estamos cocinando en silencio y a fuego lento. En realidad todo en nuestras vidas lo quisiéramos hacer a fuego un poco más lento. Cucharas de duro boj y ollas de más frágil barro en nuestras vidas, viejas recetas que se trasmitan de anciana boca a joven oído. La omnipresente wiffi no tiene por qué acabar con todos nuestros secretos.

Pescado

27 de Julio de 2019
He de tomar conciencia de todo lo que el hermano del mar bravo me regala. He de imaginar la belleza, la sutilidad de su nado por el océano inmenso antes de llevármelo a la boca. Lo menos que puedo hacer es detenerme ante el plato, recordarle cuando surcaba libre los mares sin que nadie le cercenara el camino, sin que la luz de ningún sol golpeara en sus escamas. Lo menos que puedo hacer es un silencio antes de hacerlo trizas y tragármelo. Esbozo una oración, honro su memoria, antes de que pase a formar parte mi cuerpo.

De forma excepcional, estoy comiendo pescado estos días. Agradezco infinitamente al animal que ha muerto para que yo viva, que me ha ofrecido su carne, para que yo gane en fuerza y vitalidad. Lo ingiero despacio y en silencio, pues es la única forma de venerar su sacrificio.

Cacos

27 de Julio de 2019
Las puertas siempre abiertas tienen su precio. La libertad y la confianza en la humanidad también. En los pueblos pequeños lo hemos venido pagando a gusto. A veces sin embargo llega abultada factura de repente; a veces cuesta asumir que alguien haga mal a otro con tanta ligereza, que le prive sin razón mayor de herramientas y materiales que le son de gran utilidad. Es entonces cuando se hace imprescindible recordar que libremente hemos asumido venir a un mundo de muy dispares evoluciones en el que es "natural" que ocurran estas cosas. Es preciso recordar que hemos decidido encarnar en un escenario en las que proliferan almas que recién inician recorrido de desarrollo humano.

El recuerdo habrá de ser acompañado por el desapego de las cosas materiales. En nuestro caso el robo ha consistido en material de cocina, de escritorio, iluminación, focos, proyectores y otros enseres (bancos, mesa plegable...), en su inmensa mayoría útiles que nos servían para el Foro Espiritual de Estella (www.foroespiritual.org) y el campamento que en breve iniciamos (www.pirinea.org).

La cuidadora

2 de Julio de 2019
Dos mundos muy diferentes, dos culturas, dos edades y sin embargo caminan todos los días tomadas del brazo a la orilla del mar. Lo hacen hasta que las piernas de la mayor flojean. No siempre alcanzan el monumento de la paz sobre el acantilado.

La joven ya cocina con menos sal y da con éxito la vuelta a la tortilla de patatas. A la noche se sueltan de la mano y ven también juntas las "series". Largas dosis que a la mayor entretiene y a la joven hace olvidar. Sin embargo, a menudo a media noche la joven se despierta y se acuerda del hijo de pocos años que quisiera tener con ella. Ya no hacen "skype", porque él sólo le pregunta “¿Cuándo vienes…?” Después de la fallida conferencia, a la mañana siguiente ella cogerá a la anciana con todo su cariño y la volverá a pasear, quizás soñando que al final de todas las orillas hay un mundo en el que todos los humanos vivimos en paz y armonía en compañía de los seres queridos.

El té se me quedó atragantado. Abrevié desayuno. Me lo contaba a la mañana con lágrimas en los ojos. Escribo porque su dolor no es ajeno y sin embargo sólo fueron palabras de ánimo, ni siquiera reuní valor para abrazarla. Al fin y al cabo hay que guardar las formas. Es la amable mujer hondureña que cuida de mi madre.

Lo siento, no me alegro...

23 de Junio de 2019
Los ánimos de gran parte de la población están justificadamente exasperados ante una violencia contra la mujer que no cesa, pero pareciera queremos acabar de repente, a golpe de maza, con un problema que subyace en lo profundo de la psiquis humana. ¿Son “las sentencias ejemplares” la sola arma para atajar esa gravísima lacra, o lo es sobre todo la promoción de una nueva relación entre hombres y mujeres que contribuya a desterrar el pernicioso, y a veces letal, machismo aún imperante? ¿Qué pueden hacer quince años que no hagan diez? La vía penal, sin dejar de ser necesaria, no debiera ser la única.

Llueven “whashaps” con el escueto “me alegro”, pero considero que debiéramos anteponer el arrepentimiento del victimario al escarnio. No nazca la alegría en el mal de un ser humano. El principio de compasión universal, al que a duras penas hemos de tratar de ser fieles, nos lo impide. Creo firmemente en la ley superior de la evolución, creo que en todo ser humano habita un alma más o menos desarrollada, creo que esa alma es siempre susceptible de crecer y evolucionar. Nuestro deber es auspiciar de la forma más eficaz posible ese necesario progreso.

"LAS DIVORCIONETAS"

21 de Junio de 2019
Nada de reciclar aquellos labios reunidos, aquel instante eterno. El matrimonio también era de usar y tirar. Las promesas de por vida ruedan también con el veloz carrito de la compra-venta. La felicidad que nos quieren mostrar también era de plástico. “Divorcio al alcance de todos” rezan las “divorcionetas" de Carabanchel, Leganés y Getafe. Tiempos de gangas, en los que es fácil vender nuestras más sagradas responsabilidades. Tiempos de “low cost” en los que “si te he visto ya no me acuerdo”.

150 euros y volver a empezar. Barato “adiós”, barato nuevo intento… 150 euros y por fin “vía libre”. Conviene sacar a la sagrada pareja del escaparate de los saldos. Buscamos imposibles que de hallarse en algún lugar, se encuentran en lo profundo de nosotros mismos, en nuestras carencias emocionales, en nuestra falta de Centro.

Thermomix

21 de Junio de 2019
Por más que dicen que lleva altavoces y pantalla incorporada, no me veo compartiendo oración íntima con la famosa "Thermomix", esbozando mi plegaria antes de desvainar los afilados cuchillos, en compañía de ese motor doméstico que hace furor por toda Europa.

Los robots ya han traspasado muchos umbrales. No es preciso que llamen a la puerta de la cocina. Estamos cocinando en silencio y a fuego lento. En realidad todo en nuestras vidas lo quisiéramos hacer a fuego un poco más lento. Cucharas de duro boj y ollas de más frágil barro en nuestras vidas, viejas recetas que se trasmitan de anciana boca a joven oído. La omnipresente wiffi no tiene por qué acabar con todos nuestros secretos.