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Decálogo de la buena cocina

1.- El buen cocinero/a no es el que sabe muchas recetas, sino el que receta y recita agradecimiento y alabanza, quien se siente feliz de ser agente para transformar la ofrenda de la Madre Tierra en exquisito plato.
2.- El buen cocinero no es el que necesariamente mide bien los tiempos, sino el que escapa a la noción del tiempo, y entra en otra dimensión donde todo es atención y donación, esmero y ofrenda; donde él se puede quedar sin comer, pero goza como el que más al ver los/as hermanos/as felices en torno a la mesa.

3.- El buen cocinero es el que trata de hacer maravillas para los estómagos sin que medie el dolor, sin que una gota de sangre animal haya brotado antes de colocar el recipiente en el centro de la mesa.
4.- El buen cocinero es el que sabe unir al grupo, armonizar un equipo entregado. Es el que sabe entonar la canción hermosa en el momento apropiado, cuando golpean hábiles los cuchillos sobre las castigadas tablas de madera. Es el que sabe motivar y pasar por alto las peladuras excesivamente gruesas, el que hace sentir el gozo de la fraternidad enfocada en el superior anhelo del servicio.
5.- El buen cocinero es el que sabe que todos los verdaderos triunfos siempre son colectivos; que si importante es gobernar la alquimia, hacerse con los tiempos y las cantidades, con el sabor anhelado, no lo es menos picar la verdura con sentimiento, cuidado y cariño.
6.- El buen cocinero es el que menos química pone sobre la mesa, es preferentemente el que coge la cesta de mimbre y baja la huerta, el que se abstiene de irrumpir con el poderoso carro en el gran supermercado.
7.- El buen cocinero es quien vierte una mirada de amor sobre el altar de los fuegos, quien jamás jura si el fuego quema el refrito, si el líquido desborda la cazuela.
8.- El buen cocinero ama la llama, pero sabe cuando debe ser prendida y cuando ha de descansar, cuando los cuerpos urgen del calor, incluso del fuego o cuando necesitan que el sabor entero de la jugosa fruta o la la refrescante planta llene los paladares.
9.- El buen cocinero es eslabón de una cadena de entrega; se siente continuador de la tarea de sostener a la humanidad en el cuerpo y por ende en el alma. Se siente acompañado, se sabe asistido también por "pinches" que no visten delantal, ni gozan de brazos para revolver con la madera; por aliados que no se ven, pero que inspiran y armonizan por encima de los vapores.
10.- El buen cocinero no es el que busca estrellas Michelín en la Tierra, sino luminarias en el firmamento del servicio desinteresado.

Del libro en gestación “Comida, Comunión y Vida†Notas al pie de los fogones.
Artaza 7 de Abril de 2021

* Las imágenes corresponden a escenas de nuestros campamentos (www.pirinea.org) y peregrinaciones https://peregrinea.jimdofree.com/. Momentos de preparación, bendición y repartición de la comida.

 
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