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Sociedad

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COVID y Grandes Almas

18 de Septiembre de 2020
Perseguiremos siempre su Palabra, pero máxime en estos tiempos de confusión generalizada. En esta hora de crisis cobra más sentido elevar la mirada, emerger de la galerna de emociones, de las polémicas a ras de tierra e intentar acercarnos a su visión aérea. Ahora más que nunca nos aplicaremos en ganar altura y tratar de observar como miran Ellas, las Grandes Almas, los Grandes Seres que hollaron nuestros mismos senderos de polvo y de polen y un día alcanzaron la realización. Lejos de querer arrojarme el privilegio de conocer su Voluntad, esbozo únicamente una suposición, una hipótesis bien intencionada.

No avivar rescoldo

15 de Septiembre de 2020
El tren de Alsasua acerca a los sedientos de Cantábrico, a los cautivos de barandilla. Cada viernes que desembarco en Donosti los pies se encaminan solos hacia ese océano de paz que representa nuestra bahía. Después, calles adentro, me dirijo a ese otro océano de afecto que encarna la madre. En uno u otro itinerario siempre me los encuentro. 

Son la silente rémora de un tiempo duro desbordado de incomprensiones. La ciudad los acoge con respeto, pero sin mayor atención. Sólo las madres y los padres son capaces de izar el filial desatino y sacarlo a pasear en medio de la indiferencia estival. Piden una libertad que ojalá consigan, por más que no convendría olvidar que sus hijos o amigos la privaron a otros. Algo de nuestro pasado desfila puntual cada semana cargado de interrogantes detrás del discreto coche policial. Procesiona un dolor antiguo que aún no del todo cicatrizado. 

Aceptación no es sumisión

4 de Septiembre de 2020
No niego el sano y positivo anhelo de libertad que subyace en las movilizaciones anti-medidas drásticas por el COVID que están adquiriendo magnitud planetaria, pero urge restar plomo y ofensa a sus consignas. No más vincular el discurso en favor de la urgente vida natural, de la defensa de la Madre Tierra con el espíritu de confrontación antisistema. Sencillamente ley de analogía: "Como es arriba es abajo". Las élites sólo son el reflejo de la conciencia de la ciudadanía y a la ciudadanía la ganaremos con amabilidad y clara visión, con argumento, razón y corazón, no con arengas a la batalla.

La invitación a superar el paradigma de la confrontación, no debe de ninguna forma entenderse como sugerencia de pasividad ante cualquier forma de opresión, abuso o explotación. La dignidad humana, el principio superior de solidaridad universal, nos invitan no sólo a solidarizarnos con cualquier persona que padezca cualquier género de abuso o explotación, sino que nos sugieren poner los medios para atajar esas injustas situaciones. La no-violencia activa implica una gran fuerza interior que podemos invertir en la emancipación humana, en la lucha contra la opresión. También en tratar de ganar la conciencia del ignorante que patrocine ese abuso o explotación.

Osasuna

31 de Agosto de 2020
Una y otra vez deberemos preguntarnos cómo salir unidos de ésta. La razón, incluso la verdad quedan devaluadas cuando, en un mundo tan dividido, se utilizan como armas arrojadizas. ¿Cómo acercar a unos y otros? A los afirmacionistas y a los tildados de "negacionistas", a los vacunas y los anti, a los mascarillas y a los contra, a los del sistema y a los conspiradores.
Quienes amamos el sol, el aire, al agua y la tierra; quienes anhelamos ser con la Creación y sus Reinos; quienes confiamos en el gran potencial inmunológico de la vida natural, tenemos también que hacer por unir a unos y otros.

Sobre el polémico uso de la mascarilla

27 de Agosto de 2020
La confusión es uno de los más claros signos de nuestros tiempos. Vivimos la hora del desconcierto sobradamente anunciada y profetizada. Va finalizando un verano intenso, hermoso, colmado de momentos gratos y a la vez sumamente complicado, el más complicado, sin lugar a dudas, de toda nuestra existencia. La polémica sobre la mascarilla nos ha perseguido en cada uno de nuestros días estivales, hasta el mismo final de la peregrinación ayer en Santiago.

Las olas frente al Atlántico nos proporcionan ahora una paz de la que brota esta reflexión una y otra vez retrasada. Lo que reiteradamente hemos compartido de viva voz a quienes han acudido al Foro Espiritual de Estella (www.foroespiritual.org), al campamento de Urbasa (www.pirinea.org) y a Peregrinea 2020 (www.peregrinea.org) lo exponemos breve y abiertamente en estas líneas.

Sumar miradas

29 de Julio de 2020
Ahora parece ser que todos los brotes no eran brotes, menos aún enfermos, ni peligrosos..., mientras tanto el miedo sigue frenando latidos, clausurando collados, paralizando caricias, ternuras y tantos osados movimientos. Los aviones no despiertan todas las alas, los balcones de los hoteles no tienen quien se asome, las plazas quien las cante, las olas apenas quien las peine, atraviese o cabalgue... La vida no tiene quien la saque de nuevo, agarrada del brazo, por las anchas y estrechas alamedas de nuestros asfaltos.

Ahora resulta que todos los brotes no eran brotes, pero caminamos las playas sin aspirar salitre y alcanzamos a nuestra madre sin poder apretarla fuerte en abrazo y los vecinos son ajenos tras una mascarilla que nos ha vuelto a todos iguales y multiplicados.

Hace mucho tiempo, el GAL…

24 de Junio de 2020
Si el pasado se hace sitio en el presente sólo deberá ser para enmendarnos. Desempolvar sólo tiene sentido para abrillantar el ahora. Rescatar el ayer únicamente para reconciliar. No podemos poner el GAL en la mesa de nuestros días, si no es para evocar juntos un colectivo “mea culpa”, un “vamos a hacerlo mejor”. No sólo buscar al “señor X”, sino también desentrañar nuestro propio papel en aquel pasado tan convulso.

No hay guerras limpias, todas son sucias. Puede haber alguna más justa que otra, pero apañamos la historia para que ésa más gloriosa sea siempre la nuestra. El Estado con esas siglas de triste recuerdo mató el diciembre de 1983 en Baiona a un amigo, Ramón Oñaederra. Venía de tierra adentro y desbordaba alegría. Con él disfrutamos de cenas y salidas a la montaña. No sabíamos a qué se dedicaba, pero en seguida acogimos en nuestra cuadrilla del barrio donostiarra de Gros a este joven de Azkoitia que tanto se dejaba querer. Gozaba de la animada capital, de su nuevo grupo de amigos, de la muy cordial acogida que le brindamos. Practicábamos con él nuestro torpe euskera, nos empapábamos de país y de ideales, hasta que un día nos dijo que tenía que marchar, “pasar al otro lado”, que ya no habría más cenas, ni excursiones.

La verdad nos hará libres

15 de Junio de 2020
No creemos en los alimentos modificados genéticamente, pues pensamos que hay un Ingeniero que no conviene emular. No pensamos que la geoingeniería es solución al hambre, que sea necesario modificar las condiciones meteorológicas y del clima, porque nada se mueve sin que esa Voluntad lo disponga. Creemos en la agricultura ecológica amiga de la Tierra y no en la agroindustria que se pelea con ella y la envenena para sacarle la mayor rentabilidad. No consideramos que la vacuna es la panacea a muchos problemas de salud, porque en lo que a medicina se refiere es preciso ir también al mundo de las causas y no de las consecuencias…

No comulgamos por lo tanto con la fe de Bill Gates en una ciencia que aspira a adquirir más poder que el que le corresponde. Esas y otras razones nos hacen cobrar distancia con respecto a la “filantropía” del magnate. Sin embargo, conviene aclarar que su Fundación promueve el libre acceso a la vacuna, no la obligatoriedad*. Podemos comulgar con lo que hace o no con su dinero, pero conviene poner en entredicho que está pretendiendo hacerse con el control de la humanidad.

Reinventarnos

4 de Junio de 2020
Un artículo es difícil de escribir cuando media una angustia. Unas letras son delicadas de alumbrar cuando media el dolor del mundo. En este caso media el sufrimiento de las familias que ven amenazados sus futuros con el cierre de Nissan Barcelona. El coche siempre nuevo y brillante es una cuestión controvertida. Constituye un pilar de la actual economía por lo que su debate se torna decisivo. Marcha felizmente la pandemia, pero aún no hemos abrazado la firme decisión de reinventarnos. “Futuro real” rezan las pancartas de los trabajadores movilizados, ¿pero dónde se halla en verdad ese “futuro real”? ¿Quiénes lo vislumbran con más madurez, compromiso y responsabilidad? Cada vez somos más los que no podemos sostener esa pancarta lastrada de ficción, quienes deseamos cuestionar el actual modelo individualista y desarrollista y vislumbrar un futuro realmente posible y sostenible para todos/as y las siguientes generaciones.

Ningún dolor nos puede ser ajeno. Primero la humanidad y su sufrimiento, después la reflexión; primero la solidaridad humana con esas familias, después las consideraciones de otro orden. Esa solidaridad con el dolor de nuestros congéneres no significa sin embargo hacerse uno con los postulados y movilizaciones, con las protestas airadas, con el negro humo que asciende de las barricadas, sobre todo con la condición inmaculada del automóvil.

Milagrosa vacuna

15 de Mayo de 2020
La carrera está abierta, pero no sabemos dónde nos llevará. Laboratorios de todo el mundo corren desesperadamente tras esa vacuna milagrosa, pero el verdadero milagro consistiría quizás en detener nuestros pasos colectivos y pulsar un "pause" serio y responsable; sería empezar a tomar profunda conciencia de en qué hemos errado.

La solución final a la pandemia planetaria no puede ser el pincho en vena. Ha de tener más que ver con mirarnos a nosotros mismos, sincerarnos y observar de qué forma hemos conculcado las Leyes Naturales. Tiene que ver más con la exploración de una nueva vida en armonía con los Reinos animal, vegetal, mineral, por supuesto humano que nos rodean. Necesitamos que alguien nos hable de unos temores que minan salud, paz y mañana, que algún “influencer” glose la “vacuna” gratuita y sin ningún efecto secundario que representa el contacto con el sol, el agua y el aire, sugiera unos hábitos naturales que nos cargan de defensas.

Coto al telediario

5 de Mayo de 2020
Siempre fuimos partidarios de mantener el hilo de comunicación con el mundo. Para ser uno con la humanidad es preciso saber de sus avatares. Siempre defendimos unas dosis, siquiera homeopática, de noticias de buen origen. Nunca pregonamos ventanas cerradas a la realidad, tan a menudo lacerante, que viven nuestros hermanos. La iluminación de “tatami” de espaldas al sufrimiento del mundo no es lo que las Grandes Almas precisamente nos sugieren. El incienso necesita de los humos, el Cielo de la Tierra y la Vertical ser atravesada por la horizontalidad.

El "Tai Chi", otro regalo del confinamiento

28 de Abril de 2020
No sé cómo me privé de tanto y tan amable trozo de existencia. He devuelto la voz a un cuerpo preso y mudo. Durante toda mi vida sólo se expresó la mente; larga, terrible, implacable dictadura que por fin ha cedido en estos días de pandemia. Estoy aprendiendo un nuevo lenguaje, una expresión callada, olvidada que prescinde de teclado y pantalla, que no me clava por horas en una silla. Siquiera un poco tarde, me estoy iniciando en el habla del cuerpo libre, un verbo lleno de paz, poesía y gozo.

Nadie se sonría: estoy aprendiendo “Tai Chi”. Más vale ahora que nunca. La encina junto mi casa al principio se mofaba de mí y de mis movimientos torpes. Quebraba su armonía de serena estampa, pero yo creo que constata ya mi terca voluntad y mejoras. Me ve acudir dos veces al día con la “tablet”. A la mañana y al atardecer completo la serie entera.

De la crisis haremos una esperanza (I)

15 de Marzo de 2020

Otra mirada sobre la pandemia.

No estamos encerrados; nos hemos dado un tiempo para vislumbrar una civilización más consciente y respetuosa. No estamos encerrados, estamos alumbrando un mundo nuevo, estamos recapitulando en qué hemos errado, cómo lo podemos hacer mejor. Hemos llegado a un punto crítico y estamos reconsiderando nuestra forma de vida en el pasado.

Los tabiques eran mera ilusión. No estamos encerrados porque estamos unidos, porque estamos más centrados, porque hemos trazado una unión interna de corazones, estamos pensando los unos en los otros, sintiendo cada quien desde su rincón la fuerza de la Comunión.

Zaldíbar

4 de Marzo de 2020
Por mucho que no compartamos las creencias del otro, éstas serán siempre tierra sagrada, más sagrada aún si cabe cuando estas creencias son ampliamente compartidas por el conjunto de la población. Nos libraremos de cuestionar por lo tanto la decidida voluntad del Gobierno Vasco y de la inmensa mayoría de la ciudadania vasca de encontrar los cuerpos de los dos trabajadores accidentados en el corrimiento del vertedero de Zaldibar.

El supremo respeto en un país libre no implica sin embargo abstención de manifestar opinión sobre el asunto, siempre y cuando emane de una noble voluntad y consideremos que este criterio aporta su pequeña carga de liberación y emancipación. No es fácil presentar un parecer diferente cuando median muy profundos y extendidos sentimientos, por ello todo el tacto ha de ser poco.

Coronavirus

4 de Marzo de 2020
Llamaron a la puerta y no abrí, porque hablaban en chino. Llamaron a la puerta y no abrí, porque tenían los ojos rasgados. Llamaron a la puerta y no abrí, porque parecían italianos. Llamaron a la puerta y no abrí porque eran de aquí, pero estaban blancos, parecían enfermos…

Nadie me ha contagiado el nuevo bicho. La fiebre no me ha subido. El virus ha pasado, la humanidad ha superado la pandemia, pero ahora estoy solo, harto de mí y de todas las veces que no abrí puerta y de todas las ocasiones en que sólo fui para mí  y mis infundados, descontrolados y mezquinos miedos.

Sólo una

4 de Marzo de 2020
“Unidas Podemos” quiere cambiar el concepto de “madre” por el de “persona gestante”, pero la formación morada se ha olvidado de los poetas. ¿Cómo quieren que escriban versos a “la persona que gesta”?, ¿cómo quieren que prescindamos de la primera palabra tras el balbuceo?, ¿cómo quieren que saldemos con esa “persona que gesta” la mayor deuda de todos los tiempos...?

Tanta modernidad puede ahogar la rima, puede hacernos olvidar el susurro de la otra gran Madre, por nombre Naturaleza. Unidas podemos volver a las leyes superiores, a los principios naturales que no cambian, ni con los gobiernos, ni con los tiempos. No sé quien es esa "persona que gesta". Desconozco el último y rompedor invento, sólo pedimos un pecho henchido de dulce leche y puro amor para los niños y niñas del mañana.

Después de mucha noche, España se pinta hoy con el color de la esperanza. Saludamos y apoyamos, como no podía ser de otra forma, al nuevo gobierno de progreso, pero por favor la sagrada madre al margen de cualquier disputa.

Agotaré mi aliento

17 de Febrero de 2020

El Congreso abre por tercera vez la expectativa de una ley de eutanasia.

Nunca prohibir; cada quien es libre de poner punto final a sus días en la carne, por más que a luz de las Leyes Divinas ello constituya un error. Nunca prohibir porque la Ley del libre albedrío es siempre soberana, indispensable para la evolución, sin embargo tampoco se deberá fomentar la eutanasia desde instancias de la Administración.

El Estado jamás penalice, pero se quede también al margen de tales cuestiones de íntima conciencia. Libertad siempre, pero podamos avanzar hacia mejores usos de esa libertad. El buen morir no vendrá de una inyección letal que rompe todas las programaciones y los pactos y que acarrea además consecuencias imprevisibles en la vida post-mortem.El “buen morir” es también paz y serenidad en compañía de los seres queridos y puede venir de la sana aceptación de lo que nos corresponde. El “buen morir” no lo representa necesariamente la eutanasia, sino la esperanzada y altruista resignación ante el lastre que hemos ido recogiendo por nuestros caminos. No conviene adelantar unas manecillas siempre sujetas a una precisión que nos desborda. El “buen morir” es también esperar a que esos brazos tiernos de la muerte vengan a recogernos en el momento acordado.

Nunca ofender

17 de Febrero de 2020
Derecho a ofender nunca. A argumentar, impugnar, objetar, contradecir, refutar…, siempre. A ofender jamás. Razonando se consagra nuestra humanidad. Razonar nos eleva, ofender siempre, en toda circunstancia, nos denigra. La ofensa niega la chispa divina de la que absolutamente todo ser es portador. Faltando pretendemos apagar esa chispa, pero es un tremendo error, porque esa chispa es divina, es de Dios y jamás podremos contra ella.

El mayor criminal del mundo no merece ser faltado; merece ser denunciado, que es algo bien diferente. Con la denuncia yo expongo lo terrible de su comportamiento, le expongo a su propio error contra la Ley Universal de la Solidaridad y el Amor. Con el insulto cierro el paso a su necesaria y siempre deseable redención.

Acallar la ofensa que quiere brotar de nuestro astral inferior, es un signo de evolución. Denota el creciente control de nuestra alma sobre nuestra condición inferior, o en términos más concretos de nuestro cuerpo mental superior sobre nuestro cuerpo emocional sumido en baja vibración.

Morir en paz

17 de Febrero de 2020
Puedo pedir paz, pero nadie me puede dar la paz. Nunca ha estado a la venta. La paz, por mucho que queramos, no puede ser otorgada, a lo sumo, en alguna medida, contagiada. La paz sólo puede ser una conquista del alma, nunca una prebenda del Estado.

Durante los últimos siglos hemos debido salir a la calle a reclamar derechos cabales y razonables, pero hay reivindicaciones íntimas que nunca podrán satisfacer las instancias de gobierno. La paz es un logro íntimo. Si media el dolor puede ser heroico, pero en ese desafío habremos de estar solos, no entra la Administración.

La pancarta tiene sus grandes limitaciones sobre todo cuando hemos de observar nuestro estado de cuentas. Habíamos quedado que ninguna hoja se movía sola, nuestro deshojar, nuestro padecimiento tampoco será aleatorio. La casualidad no existe, la punzada del dolor jamás es casual ni durante, ni al final de nuestros días. Asumirlo y vivirlo en paz es camino de virtud y probación.

Las huelgas eran antes

30 de Enero de 2020

Ante la convocatoria de huelga del día 30 de Enero en Euskadi

Enero ya es de por sí suficientemente frío. Sorprende cuanto menos la combativa cita de los sindicatos abertzales en los estertores del primer mes. Cualquier tiempo pasado fue infinitamente peor. El noble anhelo de mejora de las condiciones de las clases más desfavorecidas, puede tener más que ver con al análisis del contexto, con la ponderación y la responsabilidad que con la fácil algarada.

Las huelgas eran antes, cuando las clases estaban abocadas a luchar, cuando el capital optimizaba dividendos por encima de cualquier otra consideración, cuando los abismos de diferencias sociales, cuando patrono y trabajador habitaban galaxias y mobiliarios diferentes. La huelga era un último e irremediable recurso, cuando las horas de trabajo nunca se acababan y no había otra forma de hacer valer un cabal reclamo; cuando era inevitable tener la injusticia y la opresión en frente, cuando el obrero se la jugaba y arriesgaba bastante más que un día sin sueldo.